¿Cómo y por qué nace ‘Meister’?

Meister nace para cubrir una necesidad. Desde Opperman Weiss, la agencia neoyorquina encargada de crear una nueva identidad visual para la marca, se pusieron en contacto con nosotros para resolver un problema. Estaban usando una tipografía gratuíta que no acababa de encajar bien en la propuesta. Sabían que algo iba mal pero no sabían exactamente el qué y necesitaban la opinión de alguien con experiencia en tipografía para buscar soluciones. Su idea inicial era modificar la tipografía que estaban usando para «mejorarla». La realidad es que hacer modificaciones en una tipografía existente que no has creado tú, a excepción de las fuentes de código abierto, es generalmente ilegal. Aunque parezca sorprendente, muchas agencias y estudios de diseño siguen sin tener claro este tema. El caso es que, además de esta problemática, analizando la tipografía que habían elegido, nos pareció evidente que hacer una nueva era lo más adecuado. La marca podría utilizarla no sólo para esta campaña de lanzamiento de la nueva identidad, sino también para otros elementos de su comunicación.

Tras el briefing inicial con el cliente, ¿teníais claro que queríais para ‘Meister’? ¿Hubo alguna imposición?

La nueva tipografía nace desde una nueva identidad gráfica, con un estilo definido. Esta nueva propuesta gráfica ya incluía una tipografía, sus características generales marcaron un punto de partida para Meister. Hablamos de una tipografía geométrica, sin remates, con proporciones poco habituales, en las que las letras casi encajaban en un cuadrado. En ese momento sólo necesitaban letras mayúsculas, así que el set de caracteres era limitado y eso nos permitía jugar con esta estructura de bloques compactos. Desarrollamos nuestra propuesta con total libertad. Fue fácil que viesen que la nueva tipografía reforzaba la nueva gráfica, ¡había sido creada a medida para ese fin! y expresaba exactamente lo que estaban buscando.

¿Cuál fue el principal reto al que os enfrentasteis a la hora de sacarla adelante?

En un proyecto de estas dimensiones lo más complicado es sobrellevar el peso y la responsabilidad que sientes por la proyección que va a tener la tipografía. Sabes que su uso va a ser muy amplio, que será leída por millones de personas en distintas partes del mundo, en formatos y soportes de lo más variado. Me gusta pensar que quienes diseñamos tipografía, diseñamos para las personas que leen, y no para quienes usan las tipografías. Leemos constantemente, no sólo cuando abrimos un libro. Leemos en el móvil, leemos en la calle, leemos cuando vamos al cine o vemos la tele, leemos incluso cuando conducimos. Que la lectura sea cómoda y que la forma del texto nos cuente algo son dos de los principales objetivos de la tipografía.

¿Cuál fue la acogida que recibió vuestra tipo? ¿Cuál fue el encargo inicial y hasta dónde habéis llegado? ¿Se amplió?

La tipografía tuvo muy buena acogida, tanto por parte del cliente como por parte de los medios especializados, que se hicieron eco del proyecto. Jägermeister descubrió un mundo de posibilidades con la tipografía corporativa. El encargo inicial de un set limitado solo a las mayúsculas se hizo insuficiente y ampliamos la familia tipográfica, incluyendo también minúsculas y el peso Regular para textos más largos. Además, Jägermeister es una multinacional y sus necesidades de comunicación van más allá del alfabeto latino. Al cabo de un tiempo nos pidieron diseñar también el alfabeto cirílico y griego, para tener mayor cobertura lingüística. Meister es ahora una tipografía multiescritura.

Desde tu experiencia, ¿qué no puede faltar en una buena tipografía?

Una buena tipografía necesita un buen ritmo y coherencia formal. El ritmo lo determina el espacio entre caracteres, que evita que las letras se junten o se separen demasiado, y una distribución equilibrada de negros (trazos) y blancos (contraformas). Con coherencia formal me refiero a que todos los caracteres estén en sintonía, que funcionen como conjunto. La tipografía funciona como un deporte de equipo, no sirve con que haya unas cuantas estrellas en el conjunto, si el resto de componentes falla, el equipo no brilla.

Cliente, una multinacional alemana; estudio, europeo con base en Galicia y Suecia… vuestra pieza estaba enmarcada en el eje Internacionalización, en el que además encaja perfectamente tu perfil profesional, ¿en qué estado de forma ves al diseño español y cuáles son en tu opinión sus fortalezas y debilidades?

El diseño español cuenta con profesionales del máximo nivel. Veo nacer constantemente proyectos que me enamoran por su buen hacer pero también porque siguen sorprendiéndome. Creo que una de nuestras fortalezas es la originalidad y la diversidad de propuestas. Desde mi experiencia trabajando con profesionales de otros lugares del mundo, creo que aquí abordamos el diseño con mayor libertad creativa, sobre todo en lugares alejados de las grandes capitales. Aunque quizás pecamos un poco de individualismo. Me gustaría ver más proyectos colaborativos con profesionales de otras disciplinas, dentro y fuera del diseño.

Y terminamos…, ¿en qué proyecto estás embarcada ahora?

Llevo unos meses bastante volcada en un proyecto internacional con otros tres diseñadores de tipografía españoles, y hasta ahí puedo leer. Los huecos que me deja este macro-proyecto los dedico, de manera altruista, a otras iniciativas que considero importantes, AR\DE Arquivo do Deseño Galego, la organización de Cañas & Tipos Galicia, y un proyecto de investigación tipográfica en curso del que espero poder contar más detalles pronto.

NM type: María Ramos Santiago de Compostela (Galicia, España) y Noel Pretorius Estocolmo (Suecia)

Por Helena Paz Cornes/READ